lunes, 21 de enero de 2013

Contrato Social


En filosofía políticaciencia política y sociología, el contrato social es un acuerdo real o hipotético realizado en el interior de un grupo por sus miembros, como por ejemplo el que se adquiere en un Estado en relación a los derechos y deberes del estado y de sus ciudadanos. Se parte de la idea de que todos los miembros del grupo están de acuerdo por voluntad propia con el contrato social, en virtud de lo cual admiten la existencia de una autoridad, de unas normas morales y leyes, a las que se someten. El pacto social es una hipótesis explicativa de la autoridad política y del orden social.
El contrato social, como teoría política, explica, entre otras cosas, el origen y propósito del Estado y de los derechos humanos. La esencia de la teoría (cuya formulación más conocida es la propuesta por Jean-Jacques Rousseau) es la siguiente: para vivir en sociedad, los seres humanos acuerdan un contrato social implícito, que les otorga ciertos derechos a cambio de abandonar la libertad de la que dispondrían en estado de naturaleza. Siendo así, los derechos y deberes de los individuos constituyen las cláusulas del contrato social, en tanto que el Estado es la entidad creada para hacer cumplir con el contrato. Del mismo modo, los hombres pueden cambiar los términos del contrato si así lo desean; los derechos y deberes no son inmutables o naturales. Por otro lado, un mayor número de derechos implica mayores deberes; y menos derechos, menos deberes.

J.J.Rosseau


Tema fundamental de su filosofía


Jean-Jacques Rousseau (GinebraSuiza28 de junio de 1712 - ErmenonvilleFrancia2 de julio de 1778


Libros Destacados




El contrato social
Emilio
Las Confesiones 
Julia o la nueva Eloisa

                                               Tema fundamental de su filosofía

La crítica social.

El hombre es bueno por naturaleza



Jean-Jacques Rousseau


Rousseau habla de un estado natural del hombre en el que es un ser bueno y feliz, sin preocupaciones y sin industria, sin lenguaje y sin hogar, ajeno a toda guerra y toda atadura. Este ser se movía por dos impulsos básicos: el amor a sí mismo y la compasión. Es un ser inocente, como un niño pequeño. No hay separación entre lo que es y lo que parece. Define al hombre como un buen salvaje, un hombre primitivo que vive en paz y armonía con la naturaleza.El hombre contemporáneo es distinto. Según Rousseau es un hombre histórico, un hombre que ha perdido la bondad original. Es un ser vil, egoísta, depravado, lleno de odio. Es un ser degenerado. Pero este hombre histórico no puede mostrar públicamente su degeneración: ha de enmascarar, de ocultar, su vileza, su egoísmo y sus pasiones. Por ello adopta un comportamiento social: la cortesía, la retórica, la técnica de las apariencias, todo aquello de que se preocupan las ciencias y las artes, todo lo que nos sirve para enmascarar temores, odios, traiciones, todo esto que adoptamos para esconder nuestra maldad es la educación. Esta máscara que adoptamos es, además, doblemente odiosa ya que evita reconocer la degeneración e imposibilita la regeneración del ser humano.

El hombre es bueno por naturaleza, es la sociedad la que lo corrompe.  - Jean Jacques Rousseau

Homo homini lupus


Origen de la locución por Plauto.


Es originaria del comediógrafo latino Tito Macio Plauto (254 a. C. - 184 a. C.) en su obra Asinaria, donde el texto exacto dice:1
"Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit."
(Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro)
Gramaticalmente, está formada con el nominativo y dativo de homo, -inis (hombre), y el nominativo de lupus-i (lobo).
Como contrapunto a la frase de Plauto, Séneca escribió que "el hombre es algo sagrado para el hombre".2
Popularización por Hobbes en Leviatán
Fue popularizada por Thomas Hobbesfilósofo inglés del siglo XVII, quién la adaptó en su obra Leviatán, que dice que el egoísmo es básico en el comportamiento humano, aunque la sociedad intenta corregir tal comportamiento favoreciendo la convivencia. El análisis que surge por medio del desarrollo de esta frase conduce a los principios explicados por Hobbes en su obra y serán de hecho los que para él justifican la necesidad de una monarquía absoluta.
Se cita con frecuencia cuando se hace referencia a los horrores de los que es capaz la humanidad

Leviatán


LIBRO

Leviatán: o la materia, forma y poder de una república eclesiástica y civil, comúnmente llamado Leviatán (en inglés Leviathan), es el libro más conocido del filósofo político inglés Thomas Hobbes, publicado en 1651. El título del libro hace referencia al monstruo bíblicoLeviatán, que posee un poder descomunal. En este libro, Hobbes establece su doctrina de derecho moderno como la base de lassociedades y de los gobiernos legítimos. Se ha dicho que el trabajo de Hobbes justifica filosóficamente la existencia del autoritarismoestatal y el absolutismo.


MONSTRUO


Leviatán (del hebreo לִוְיָתָן, liwyatan, enrollado) fue una bestia marina del Antiguo Testamento, a menudo asociada con Satanás, creada por Dios.(Génesis 1:21) El término Leviatán ha sido reutilizado en numerosas ocasiones como sinónimo hoy en día de gran monstruo o criatura.
El uso de la palabra para describir a cualquier monstruo marino ha dado pie incluso a que en la criptozoología crea en su existencia real como una criatura desconocida. En su libro, “En la búsqueda de sobrevivientes prehistóricos”, el criptozoólogo Dr. Karl Shuker considera al Leviatán como un mito inspirado, por lo menos en parte, por avistamientos de un hipotético monstruo marino tipo Mosasaurio. Bernard Heuvelmans, en su libro “Dans le sillage des monstres marins” consideraba que esta entidad era un tipo de "Ciempiés marino".

Thomas Hobbes


BIOGRAFIA

(Westport, Inglaterra, 1588-Hardwick Hall, id., 1679) Filósofo inglés. Hijo de un eclesiástico, quedó a cargo de su tío cuando aquél abandonó a su familia, tras participar en una pelea en la puerta de su iglesia. Estudió en el Magdalen Hall de Oxford, y en 1608 entró al servicio de la familia Cavendish como preceptor de uno de sus hijos, a quien acompañó en sus viajes por Francia e Italia entre 1608 y 1610. A la muerte de su alumno, en 1628, regresó de nuevo a Francia para entrar al servicio de Gervase Clifton.

En dicho país permaneció hasta 1631, cuando los Cavendish lo solicitaron de nuevo, como preceptor de otro de sus hijos. En 1634, acompañando a su nuevo alumno, realizó otro viaje al continente, ocasión que aprovechó para entrevistarse con Galileo y otros pensadores y científicos de la época. En 1637 volvió a Inglaterra, pero el mal ambiente político, que anunciaba ya la guerra civil, lo llevó a abandonar su patria e instalarse en París en 1640.
Poco tiempo antes había hecho circular entre sus amigos un ejemplar manuscrito de sus Elementos de la ley natural y política, de los que, en forma de dos tratados distintos, se editaron dos partes en 1650. En París comenzó a publicar las distintas partes de su sistema, empezando con el De cive en 1642. En 1651 abandonó Francia y regresó a Inglaterra, llevándose consigo el manuscrito del Leviatán, sin duda la más conocida de sus obras, que se editaría en Londres ese mismo año.
En 1655 publicó la primera parte de los Elementos de filosofía y en 1658, la segunda. Estas dos obras completaban la trilogía iniciada con De cive. Tras la restauración de 1660 gozó del favor real, pero las acusaciones de ateísmo que le lanzaron los estamentos eclesiásticos lo llevaron a retirarse de la vida pública. Durante los últimos años de su vida hizo una traducción en verso de la Ilíada y la Odisea, y escribió una autobiografía en versos latinos.
 Los contactos que Hobbes tuvo con científicos de su época, que fueron decisivos para la formación de sus ideas filosóficas, le llevaron a fundir su preocupación por los problemas políticos y sociales con su interés por la geometría y el pensamiento de los filósofos mecanicistas. Su pensamiento político pretende ser una aplicación de las leyes del mecanicismo a los campos de la moral y la política. Las leyes que rigen el comportamiento humano son, según Hobbes, las mismas que rigen el universo, y son de origen divino.
De acuerdo con ellas, el hombre en estado natural es antisocial por naturaleza y sólo se mueve por el deseo y el temor. Su primera ley natural, que es la autoconservación, lo induce a imponerse sobre los demás, de donde se deriva una situación de permanente conflicto: «la guerra de todos contra todos», en la que «el hombre es un lobo para el hombre».
Para poder construir una sociedad es necesario, pues, que cada individuo renuncie a una parte de sus deseos y llegue a un acuerdo mutuo de no aniquilación con los demás. Se trata de establecer un «contrato social», de transferir los derechos que el hombre posee naturalmente sobre todas las cosas en favor de un soberano dotado de derechos ilimitados. Este monarca absoluto, cuya soberanía no reside en el derecho divino sino en los derechos transferidos, sería el único capaz de hacer respetar el contrato social y garantizar, así, el orden y la paz, ejerciendo el monopolio de la violencia, que desaparecería de este modo de la relación entre individuos.

lunes, 10 de diciembre de 2012

"RASHOMON" Akira Kurosawa


Sinopsis: La película transcurre durante una tormenta a las puertas del templo de Rashomon. Un leñador (uno de los testigos del crimen), un monje y un pelegrino discuten los hechos ocurridos hace tres días en el monte. Discuten sobre ese crimen filosóficamente, intentando descubrir la verdad e intentando poco a poco entender la naturaleza humana.

 

Rashomon- Ficha técnica y artística

Título: Rashômon

Título original: Rashômon

Dirección: Akira Kurosawa

País: Japón

Año: 1950

Duración: 88 min.

Género: Criminal, Drama, Intriga

Reparto: Toshirô Mifune, Machiko Kyô, Masayuki Mori, Takashi Shimura, Minoru Chiaki, Kichijiro Ueda, Fumiko Honma, Daisuke Katô

Distribuidora: Los Films del Búho

Productora: Daiei Studios

Dirección: Akira Kurosawa

Diseño de producción: So Matsuyama

Fotografía: Kazuo Miyagawa

Guión: Akira Kurosawa, Shinobu Hashimoto

Montaje: Akira Kurosawa

Música: Fumio Hayasaka

Producción ejecutiva: Masaichi Nagata

 

Critica

Esta obra cinematográfica es quizás una de las mejores películas de todos los tiempos a la hora de investigar sobre la filosofía de la justicia y la verdad.

 Se considera a Rashomon (Akira Kurosawa, 1950) como una obra que marca un punto de inflexión en la historia del cine. Por su modernidad psicológica representa la culminación de un proceso evolutivo dentro del cine japonés de la posguerra y, al mismo tiempo, genera que Occidente le preste atención a este cine y vuelva sobre sí mismo con una mirada nueva. Cuando la película ganó el León de Oro en el Festival de Venecia de 1951 y el Oscar a la mejor película extranjera, los críticos reconocieron que la polifacética dimensión artística de Kurosawa se manifestaba en una creación sin precedentes.

Argumento de Rashomon

La historia, llamada por el influente crítico Donald Richie “El gran misterio del asesinato de Rashomon”, está basada en los cuentos de Ryunosuke Akutagawa En una arboleda y Rashomon, que a su vez están basados en episodios del periodo Heian (794-1184). El argumento de la película gira en torno del ataque de un bandido llamado Tajomaru (Toshiro Mifune)a un matrimonio, y el incidente finaliza con la violación de la mujer (Machiko Kyo) y el asesinato de su esposo samurái (Masayuki Mori).

 

Rashomon y la verdad

Kurosawa, por si faltara más, filosófico. "Un mal peor que las pestes y la guerra", dice el sacerdote desesperanzado. Un error pequeño puede tener consecuencias devastadoras en la vida del hombre, pues vivimos de acuerdo con lo que creemos verdadero y bueno. Pero descubrir la verdad puede ser muy difícil, tanto que nos lleva a caer en el relativismo, escepticismo y nos hace perder la "fe en la humanidad". Y uno de los mayores obstáculos para descubrir la verdad somos nosotros mismos, porque nuestras creencias, egoísmos y prejuicios alteran la percepción que tenemos de las cosas, cómo las vivimos y recordamos. La verdad queda enmarañada detrás de relatos confusos y contradictorios que dicen más de la persona que los cuenta que del cuento mismo. Kurosawa pinta genialmente que el camino hacia la verdad puede ser tan enredado como el bosque en el que ocurren los hechos. Nos agota ver la marcha de los personajes por una jungla intransitable. Pero mucho más frustrante y agotador es tratar de develar el misterio del asesinato.

Además del planteo brillante de uno de los mayores problemas filosóficos (¿qué es la verdad? ¿podemos conocerla? ¡ Nada menos !) Kurosawa se muestra como un realista que conoce muy bien las dimensiones del alma humana; por eso nos muestra en el cuarto relato (que, en mi humilde opinión, es el verdadero) personajes a cuál más infame (una mujer hastiada de su marido, venenosa como una víbora y que no sabe lo que quiere; un "noble" que nos recuerda a nuestros políticos de hoy, asquerosamente aburguesado y cobarde; un bandido "de cuarta" que se las cuenta, una rata de los bosques muy lejos del temible asaltante que se pretende) que distorsionan la verdad para pintarse a ellos mismos como los "buenos" o "mejores" de la historia.

 

 

Akira Kurosawa

 

Nació en Tokio en 1910, el menor de siete hijos de un oficial descendiente de samurais y de una mujer perteneciente a una familia de comerciantes de Omori. Tenía 17 años cuando se inscribió en una academia de pintura ; poco despues se interesó en la literatura, en la que profesó una gran admiración por la escuela rusa, en especial por Dostoyevsky y Gorki. En 1936 entró en el mundo del cine, donde fue alumno prodigio, comenzó a trabajar con Kajiro Yamamoto y luego como guionista de distintos realizadores.

Mientras comenzaba su carrera cinematográfica, Japón entraba en guerra(1941-1945), pero igualmente fue abundante en films.

Su debut como director fue con "La leyenda del gran judo" (1943) y "La nueva leyenda del gran judo" (1945), historias llenas de espíritu nacionalista. En la segunda mitad de la década de los cuarenta realizó siete películas, entre estas destacan: "No añoro mi juventud"(Waga seishum ni kuinashi, 1946) y "Un domingo maravilloso"(Subarashiki nichiyobi, 1947), sólidos dramas, pero sobresale "El Ángel borracho" (Yoidore tenshi, 1948), la trama enfrenta a un médico alcohólico y a un gángster tuberculoso y fue la primera de su larga serie de colaboraciones con el famoso actor Toshiro Mifune, y además rodó "El perro rabioso" (Nora inu, 1949), un triller policiaco donde ofreció una visión neorrealista del Tokio de la postguerra.

 

 

 

Se dio a conocer internacionalmente con "Rashomon" (1950), película que aborda una violación ocurrida en el siglo XI, y por la que resultó ganador del León de Oro de la Muestra de Venecia y del Oscar a la mejor producción extranjera en 1951. El éxito obtenido con Rashomon, le permitió rodar con total libertad: "El idiota" (Hakuchi, 1951), adaptación del clásico de Fiodor Dostoievski; "Vivir"(Ikiru, 1952) sobre la vida de un funcionario con cáncer; "Los siete samuráis" (Shishinin no Samura, 1954), historia de época con la cual gana nuevamente el León de Oro de la Muestra de Venecia; "Los bajos fondos" (Donzoko, 1954), versión de la obra homónima de Máximo Gorki; "El trono de sangre"(Kumonosu-jo, 1957), adaptación de Macbeth, de William Shakespeare; "La fortaleza escondida" (Kakushi toride no san Akunin, 1958) historia de época; "El mercenario" (Yojimbo, 1961), relato de samuráis, y "El infierno del odio" (Tengoku to jigoku, 1963), adaptación de una novela policiaca del especialista norteamericano Ed McBain.

Tras el fracaso comercial de "Barba roja" (Aka Hige, 1965), producción histórica sobre la vida de un médico, tardó cinco años en filmar "El camino de la vida"(Dodes ka-den, 1970), su primer trabajo en color, un film sobre la otra faceta del desarrollo económico. A pesar de que se trató de un gran película, el fracaso comercial propició que el famoso realizador no encontrara productores para sus siguientes proyectos, asunto que lo sumergió en una profunda depresión y lo llevó a un intento de suicidio. Cinco años después gracias al apoyo de la entonces Unión Soviética consiguió financiamiento para rodar "Dersu Uzala", y llevar así a la pantalla las memorias del explorador Vladimir Arseniev.

Dersu Uzala, fue un éxito inesperado, una película reconocida entre sus mejores trabajos y con la cual ganó el gran premio del Festival de Moscú y el Oscar a la mejor película extranjera en 1975.

En 1980 recibió el Oscar por su trayectoria y filmó, "Kagemusha" con la ayuda de George Lucas y Francis Ford Coppola, recibiendo por esta cinta la Palma de Oro del Festival de Cannes. En 1984 filma Ran, nuevamente una adaptación de Shakespeare, al realizar la versión cinematográfica de "El rey Lear". En 1990 comienza el rodaje de "Los sueños de Akira Kurosawa", con la producción de George Lucas y Steven Spielberg.

Sus dos últimos trabajos fueron "Rapsodia en agosto" (1991) y "Madayayo" (1993).

El "emperador del cine", como se lo conoce, muere el 6 de septiembre de 1998, mientras dormía.